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Magnesia para escalada: chunky o en polvo
Las dos son el mismo compuesto y agarran igual. Lo que cambia es el ritmo al que llegan a tu mano, y ese ritmo decide cuál te sirve según el día que vas a tener.
Qué hace la magnesia
La magnesia es carbonato de magnesio. Su trabajo consiste en absorber el sudor que se junta entre la yema y la piedra, porque esa película de agua es la que te hace patinar. Con la mano seca hay fricción. Con la mano húmeda, no.
Ese mismo mecanismo explica el problema que todos conocemos. Si la magnesia se lleva la humedad de la superficie, también se lleva la que tu piel necesita para seguir funcionando. De ahí las yemas acartonadas al final del día y las grietas que aparecen a mitad de temporada.
Cómo se comporta cada una
El polvo cubre completo en cuanto metes la mano. Es rápido y parejo, y por eso funciona bien en boulder o en sesiones de rocódromo, donde bajas cada dos o tres minutos y vuelves a meter la mano a la bolsa. El costo es que se va rápido: una parte se queda flotando en el aire, otra se cae al piso, y hay que reponer seguido.
Los trozos tardan un poco más en cubrir, porque primero tienes que deshacerlos entre los dedos. A cambio, siguen soltando magnesia mientras escalas. En una vía larga eso se nota, porque cada aplicación tiene que durar hasta la siguiente reunión.
Ninguna de las dos agarra mejor que la otra. El compuesto es idéntico y toda la diferencia está en el tamaño del grano.
Por qué conviene la mezcla
Un día de escalada casi nunca es de un solo tipo. Calientas en algo corto, te metes a una vía larga y al final haces dos o tres intentos rápidos a lo que se te atoró. Cada uno de esos momentos le pide algo distinto a la bolsa.
Cuando traes las dos cosas juntas, el polvo te cubre al arrancar y los trozos siguen trabajando mientras estás arriba. Rinde más que una magnesia únicamente en polvo, sobre todo porque desperdicias menos. El polvo suelto se va en el aire. El trozo se queda donde lo pusiste.
Cien gramos alcanzan alrededor de un mes escalando dos o tres veces por semana. En exterior, con sol y viento, dura menos, y si sudas mucho de manos puedes contar con la mitad. Tampoco ayuda usar de más: pasado cierto punto se forma una capa que se desprende y acaba trabajando como separador entre la piel y la roca.
La piel, que es lo que de verdad se acaba
Casi toda la conversación sobre magnesia gira alrededor del agarre, que es la parte fácil. Lo difícil es llegar al final de la temporada con las manos completas.
Lo que hace la mayoría es dejar la resequedad para después: escalas, te acabas la piel y en la noche te embarras crema para reparar el daño. Eso atiende el síntoma cuando ya pasó. La otra manera de resolverlo es que la magnesia reseque menos desde el principio, y de eso se encargan las mezclas con hierbas, formuladas para cuidar la piel al mismo tiempo que dan agarre.
Cambian también algo que parece menor y no lo es. Una magnesia común no huele a nada, o huele a bolsa guardada. Una con hierbas huele a las hierbas que trae.
Dónde se nota la diferencia
En México el ejemplo claro es Potrero Chico, en Hidalgo, Nuevo León, a unos 45 minutos de Monterrey. Es caliza, con paredes de hasta 700 metros y más de 600 rutas, y la temporada va de octubre o noviembre hasta febrero o marzo, porque en verano pasa de los 35 °C y ahí no hay magnesia que alcance. Escribimos aparte sobre cuándo ir y qué llevar a Potrero Chico.
En una vía de varios largos, y ahí hay cosas como Time Wave Zero con sus 23 largos, no estás parado junto a la mochila. Cada aplicación tiene que aguantar hasta la siguiente reunión. Ese es el escenario donde una magnesia que se va en dos movimientos se convierte en un problema real.
Antes de elegir bolsa, piensa cuánto tiempo seguido vas a tener las manos en la roca. Esa respuesta decide por ti.
Preguntas que nos hacen
¿Qué es mejor, chunky o en polvo?
Las dos agarran igual porque son el mismo compuesto. El polvo cubre al instante y funciona mejor en sesiones cortas y repetidas como boulder. Los trozos aguantan más y convienen en jornadas largas. Una bolsa con las dos cosas resuelve los dos casos.
¿La magnesia reseca las manos?
Sí. Trabaja absorbiendo la humedad de la piel, que es justo lo que te hace resbalar. El costo es que también se lleva la humedad natural, y con uso diario eso termina en yemas acartonadas y grietas.
¿Cuánta necesito por temporada?
Cien gramos alcanzan alrededor de un mes escalando dos o tres veces por semana. En exterior con sol y viento dura menos, y si sudas mucho de manos puedes contar con la mitad.
¿Sirve la misma magnesia para roca y para rocódromo?
Sí, es el mismo producto y lo único que cambia es el consumo. Eso sí, muchos rocódromos piden magnesia en bloque o líquida para bajar el polvo en suspensión, así que conviene revisar las reglas del lugar antes de llegar.
¿Para qué sirve la magnesia con hierbas?
Está formulada para cuidar la piel al mismo tiempo que da agarre, buscando que la mano no quede tan acartonada al terminar el día. También cambia el olor, porque huele a las hierbas de la mezcla.
Nuestro producto fundacional
Chalk 01Magnesia para escalada de 100 g en mezcla chunky y polvo, con hierbas. Formulada para cuidar la piel al mismo tiempo que da agarre.
Ver Chalk 01 →Referencias
México Climbing, guía de escalada en Potrero Chico
Gobierno de Nuevo León, temporada de escalada en Potrero Chico
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